La viralidad en internet no es un proceso aleatorio; responde a resortes psicológicos y emocionales muy específicos del comportamiento humano:
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Noticias con alto impacto emocional (Especialmente la indignación): Las informaciones que despiertan rabia, injusticia, miedo o asombro se comparten hasta tres veces más rápido que las noticias neutrales o positivas. La emoción empuja a la acción de hacer clic y compartir.
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Contenido que refuerza la identidad del grupo: Los usuarios comparten noticias que demuestran que su grupo político, social o cultural “tiene razón” y que el bando contrario está equivocado, utilizándolas como un símbolo de estatus moral.
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Narrativas simples y sensacionalistas: Las historias con un “bueno” y un “malo” muy definidos, sin complejidades técnicas ni grises, son fáciles de consumir y difundir en segundos, ganando la carrera de la atención en las pantallas.