Los adolescentes necesitan figuras externas en las cuales reflejarse para proyectar el adulto en el que se quieren convertir, imitando conductas y valores:
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Sustitución temporal de las figuras paternas: Para independizarse de la familia, el joven busca referentes fuera del hogar. Estos modelos (profesores, entrenadores, artistas o deportistas) actúan como un puente que les muestra diferentes formas de afrontar los retos de la vida.
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Adopción de sistemas de valores: Si los referentes del adolescente destacan por su esfuerzo, empatía, resiliencia y honestidad, el joven asimilará que esas cualidades son valiosas y deseadas, integrándolas en su propio código moral.
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La influencia del entorno digital: Hoy en día, muchos modelos de rol son creadores de contenido o streamers. Si estos referentes promueven el consumo materialista, el individualismo o la intolerancia, los jóvenes corren el riesgo de normalizar esas conductas en su día a día.