Los océanos son el verdadero termostato del planeta Tierra. Sin ellos, las temperaturas globales llanamente harían imposible la vida humana tal como la conocemos:
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Absorción masiva de calor: El agua tiene una alta capacidad calorífica. Los océanos absorben más del 90% del exceso de calor atrapado en la atmósfera por las emisiones humanas, actuando como un amortiguador térmico global.
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La cinta transportadora global (Circulación termohalina): Las corrientes marinas funcionan como un sistema de calefacción y refrigeración planetario. Transportan el agua cálida desde el ecuador hacia los polos (como la corriente del Golfo) y el agua fría de los polos hacia las regiones tropicales, suavizando los climas continentales.
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Sumideros de carbono: Los océanos absorben aproximadamente el 30% del dióxido de carbono (CO2) emitido por la actividad humana, gracias a la disolución química del gas en el agua y a la fotosíntesis del fitoplancton marino.